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Cómo elegir muebles para tu cocina
Cómo elegir muebles para tu cocina
COLOR, MATERIAL Y TIPO

Cómo elegir muebles para tu cocina

Además del material y el color, es muy importante también elegir bien la tipología de los muebles para que no te canses pronto de tu cocina. Además, recuerda, menos es más siempre.

Ángela del Caz

Antes cuando te comprabas una casa solía venir equipada con la cocina, por lo que lo único que había que planificar era la compra de electrodomésticos. Pero ahora lo más habitual es que la cocina venga completamente vacía, de tal manera que, para poder entrar a vivir, hay que comprar los muebles correspondientes y los electrodomésticos necesarios. Una misión que en muchas ocasiones puede acabar convirtiéndose en una pesadilla porque las posibilidades que ahora mismo ofrece el mercado son infinitivas. Eso sí, como en todo en la vida, las posibilidades económicas influyen, y mucho.

De ahí que lo más importante, una vez que se han tomado las medidas necesarias para saber exactamente cómo es nuestra cocina y qué entra o qué no entra, es pensar en el presupuesto. Es totalmente necesario hacer un presupuesto con el dinero mínimo y máximo con el que se cuenta, de tal manera que, cuando se llegue a la tienda de muebles, se comente con el vendedor el presupuesto con el que se cuenta.

La luz, muy importante para elegir color

Y es que en el mundo del mueble hay absolutamente de todo y a todos los precios. Lo primero que hay que saber es que, al comprar una cocina, todo el mundo quiere que sus muebles sean de la mejor calidad posible pero, en este caso, hay un detalle que hay que tener en cuenta. Los muebles de madera son los más caros, pero ahora mismo hay una amplísima variedad de conglomerados que pueden pasar por madera y que, además, son mucho más fáciles de limpiar, más duraderos -puesto que en la madera los golpes se notan rápidamente y cualquier cosa puede dejar su marca- y más baratos, que al final eso también hace mucho. Por tanto, si no tienes un cheque en blanco, decántate por un buen conglomerado.

Hay que buscar la geometría con los mueblesHay que buscar la geometría con los muebles

Una vez tengas el material decidido tienes que empezar a pensar en el acabado del mismo. Pueden ser lacados, pueden ser rugosos, pueden tener incluso varios colores diferentes,... Todo esto va a depender mucho del espacio que tengas y de cómo se vaya a distribuir tu cocina. Porque nunca puedes olvidar que, aunque a ti te encantaría tener una cocina completamente rojo o rosa o verde, si es un habitáculo bastante pequeño, esos colores te van a comer mucha luz y además te vas a cansar de ellos rápidamente. De ahí que lo más aconsejable sea decantarse por colores neutros para los muebles en sí, pudiendo 'meter' el color en la encimera; o, incluso, ahora mismo se pueden hacer todos los muebles iguales, y alguna de las puertas o de los cajones de los mismos, de forma aleatoria, que sean de algún color más llamativo.

Pero insistimos, para gustos los colores, y sobre eso no hay nada escrito; solamente nos basamos en la necesidad de que una cocina tenga luz y dado que va a ser un espacio de tu hogar que no vas a modificar hasta pasados diez o quince años -dado que el precio de las mismas es muy elevado y no son muebles que se renueven tan fácilmente-, por lo que el resultado tiene que ser perfecto, te tiene que gustar para que te encuentres cómodo cada vez que estás en ella.

Dicho esto vamos a centrarnos en los muebles. Para dar mayor amplitud a la cocina y para que no parezca que no hay orden, es importante que los muebles sigan un patrón lineal. ¿Esto que quiere decir? Que es importante que el final de los muebles superiores también coincida con el final de los muebles inferiores, que se forme una geometría.

Mucho cuidado con pasarse con el colorMucho cuidado con pasarse con el color

Hace un par de décadas la moda eran cocinas repletas de puertas con armarios de almacenaje así como cajones también con espacio para guardar cubiertos, trapos,... Pero ahora los diseñadores de cocinas se guían por el menos es más, de tal manera que aparentemente se tienen muy pocas puertas -que además ya no son puertas, ahora suelen todos grandes cajones en la parte inferior y puertas que se elevan en la parte superior-, pero que en el interior las posibilidades sin infinitas en cuanto a ordenación.

En los muebles menos es más

Por tanto, para ir eligiendo muebles, tienes que empezar por eso: cuántos muebles quieres, si quieres que los espacios sean amplios y altos o, por el contrario, prefieres que sean pequeños compartimentos -algo que te da menos posibilidades a la hora de ordenar los utensilios de la cocina dentro-, y cuántas columnas quieres en la pared contraria a la de la encimera con la vitrocerámica y el fregadero.

Por lo general -pero siempre, insisto, en función de los metros cuadrados que tenga tu cocina-, lo más habitual es poner una columna con el frigorífico y un pequeño compartimento en la parte superior donde se guardán utensilios que se usan con mucha menos frecuencia, otra columna únicamente de almacenamiento que puede ser un poquito más estrecha, y una tercera columna en la que se sitúa el microondas, el horno y un espacio para almacenar. En esta tercera columna lo más lógico es colocar los electrodomésticos en la mitad -a una altura razonable para poder meter y sacar la comida de los mismos con comodidad- y por encima y por debajo espacio para almacenar -con esta distribución podrás colocar en la parte inferior lo que uses a diario y en la parte superior ir haciendo una colocación en función de comodidad y utilidad también-.

La campana puede estar incrustada en un armarioLa campana puede estar incrustada en un armario

Utilidad y diseño

Con esta zona diseñada es momento de irse a la otra pared de la cocina, donde se situará la encimera con el hueco para la vitrocerámica y el hueco para el fregadero. Esta pared puede tener más o menos metros, lo que hará, por defecto, mayor o menos el espacio de encimera. En cuanto a los muebles de la parte inferior, hace un par de décadas había infinidad de cajones, puertas y compartimentos. Ahora probablemente, echando un primer visteza, aparentemente solo veas algunos grandes cajones. Pero al abrirlos descubrirás que dentro de esos cajones hay más compartimentos como, por ejemplo, el cajón para dejar los cubiertos.

Así, en líneas generales, lo suyo sería, si tienes espacio a la izquierda de la vitrocerámica, hacer un armario que bien puede ser un especiero; debajo de la vitrocerámica irían dos grandes cajones con el cajón de los cubiertos en el superior; a continuación otro mueble; y debajo del fregadero un compartimentos para guardar todo lo relativo a la limpieza y para los cubos de basura. O también, si lo prefieres, el espacio para la basura puede estar justo debajo de la encimera para que sea más sencillo depositar la basura, abriendo únicamente el cajón, sin necesidad de agacharse.

Y ya en la parte superior, además de la campana extractora -que también puede ir empotrada en un armario-, antes se solían poner grandes armario hasta el techo, dentro de los cuales solía haber un escurreplatos; ahora no. Ahora lo más habitual es colgar un mueble grande con varios compartimentos y con una puerta elevadora, de tal manera que el mueble no llega hasta el techo puesto que necesita unos quince centímetros para cuando la puerta está abierta. Además también ha pasado a la historia el mítico escurreplatos, ahora son baldas para ir colocando las cosas a tu antojo.

Hay muebles esquineros con los que se aprovecha mucho el espacioHay muebles esquineros con los que se aprovecha mucho el espacio

¿Y si la cocina es esquinera?

Y si, por el contrario, la zona para amueblar de tu cocina hace esquina, aunque son algo más caros, existen unos muebles de fabricación alemana -estas innovaciones siempre suelen aparecer allí pero al final todos los fabricantes de muebles terminan haciendo su propia versión- con los que no desperdiciar nada de espacio. Se trata de un mueble esquinero con una puerta con dos opciones: o bien al abrir esa puerta sale parte del interior del armario para poder acceder mejor a lo que hay dentro -con el inconveniente de que necesitas ese espacio extra en tu cocina- o bien que dentro del armario haya un sistema de rotación para dar la vuelta a tus utensilios hasta llegar al que estás buscando.

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