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Principales tipos de seguros

Principales tipos de seguros
¡PROTÉGETE!

Principales tipos de seguros

Los seguros protegen nuestro patrimonio, bien porque no dispongo del necesario para afrontar los costes, bien porque, aún teniéndolo, no quiero gastarlo en sufragar gastos de imprevistos.
Ángela María de Toro Martín

Antes de conocer los principales tipos de seguros, es necesario entender que un seguro es algo vivo, por lo que deberemos estar pendientes de que no se quede desactualizado, de cancelarlo si no lo necesito, o de contratar otros nuevos cuando sea necesario.

¿Qué es un seguro?

Lo primero que debemos entender es que un seguro es, por encima de todo, un contrato entre dos partes. Existe una ley que sirve como marco legal que regula la actividad; se trata de la Ley de contrato de seguro.

Todo seguro estará redactado en los términos en los que ambas partes establezcan, y siempre habrá de cumplir con la citada LEY. Por un lado, el asegurador dirá qué cosas y en qué condiciones cubre y a qué precio (prima), y por otro lado el tomador (el que firma el seguro) dirá qué quiere contratar, por qué valor, etc. ¡Ojo! Siempre hay que leer el contrato de seguro y tenerlo a mano para revisarlo cuantas veces haga falta.

Existe una ley que sirve como marco legal que regula la actividadExiste una ley que sirve como marco legal que regula la actividad

Ningún seguro nos protege de la pérdida de un objeto ni protege nuestra integridad, o la de nuestros seres queridos, su salud, etc. Un seguro evita la merma económica derivada de la ocurrencia de un siniestro, es decir, no me protege de sufrir un accidente laboral, pero en caso de que por desgracia ocurra, el hecho de estar asegurado frente a tal contingencia me puede ayudar a paliar total o parcialmente los costes derivados (tratamiento hospitalario, rehabilitación, etc.).

De igual manera, ningún seguro evitará el incendio de mi casa, pero un buen seguro permitirá que mi familia duerma en un hotel, y que los costes asociados a la reconstrucción, la pérdida de los objetos personales, etc., no sean un problema para mí. En conclusión, los seguros protegen nuestro patrimonio, bien porque no dispongo del necesario para afrontar los costes, bien porque, aún teniéndolo, no quiero gastarlo en sufragar gastos de imprevistos.

Otra característica de los seguros es que nos permiten vivir tranquilos. Pensemos que los siniestros ocurren; tarde o temprano todos tenemos un siniestro, normalmente leve y con consecuencias fácilmente resolubles, pero en otras ocasiones son graves, caros y dificultosos. Un buen seguro, una buena compañía aseguradora, es un gran aliado.

Los seguros son un gran aliado ya que nos permiten vivir tranquilosLos seguros son un gran aliado ya que nos permiten vivir tranquilos

Pero para que todo ello se cumpla, el seguro en tanto que producto debe ser de calidad, la compañía debe ofrecer un servicio igualmente eficiente y ágil, y las coberturas deben estar en consonancia con el siniestro. Para entender bien todo esto, es recomendable leer el libro 'GuíaBurros: Seguros', donde te explica todo lo que necesitas saber antes de contratar un seguro.

Tipos de seguros

Seguros de salud

Nos ofrecen asistencia sanitaria, gastos de hospitalización, operaciones quirúrgicas, tratamientos, rehabilitación, asistencia ambulatoria, etc.

Seguros de vida

Son los que nos dan un capital en caso de fallecimiento del asegurado. En algunos casos, podemos contratar también capitales por detección de enfermedad, por incapacidad laboral, discapacidad, pérdida de autonomía, etc. Y es que lo primero que debemos asegurar es la vida, tanto la nuestra como la de nuestros seres queridos.

El seguro de vida nos sirve para recibir una indemnización tras la pérdida de uno de los miembrosEl seguro de vida nos sirve para recibir una indemnización tras la pérdida de uno de los miembros

El seguro de vida no tiene esta finalidad. Lo que pretende es evitar la quiebra familiar derivada de la muerte por cualquier causa de la persona o personas que proveen de la economía a la misma. En definitiva, un seguro de vida nos sirve para recibir una indemnización que permita a la estructura familiar sobreponerse económicamente a la necesidad generada por la pérdida de uno de los miembros.

En un seguro de vida interviene el asegurador, que es la empresa que se compromete a pagar la prestación; el tomador, que es la persona que paga la prima; la prima, que es el coste o precio del seguro; y el asegurado, que es titular objeto del riesgo en cuyo caso de muerte o de supervivencia, o de ambos eventos conjuntamente, el asegurador se obliga a satisfacer al beneficiario un capital, una renta u otras prestaciones convenidas.

Seguros de defunción o decesos

Es posiblemente el seguro más popular. Su funcionamiento es muy sencillo; en caso de fallecimiento, la empresa asegurada se encarga de los gastos y servicios derivados: gastos de sepelio, velatorio, traslado de los restos, fosa, lápida, ataúd, entierro, servicio de asesoría y orientación jurídica y/o fiscal, etc. Este seguro nos libera de tener que estar pendiente de todo esto.

La empresa asegurada se encarga de los gastos tras el fallecimientoLa empresa asegurada se encarga de los gastos tras el fallecimiento

Todo esto quiere decir que si nos toca encargarnos a cualquiera de nosotros, es porque el fallecido es una persona muy cercana. En ese momento, no estamos en disposición emocional de estar pendientes de estas gestiones. Tampoco tenemos por qué saber qué es lo que debemos hacer, y por lo tanto es mejor dejarlo en manos de profesionales.

Seguros de accidente

Un seguro de accidente es aquel que garantiza una indemnización económica y/o prestación de servicios (rehabilitación, diagnósticos, etc.) en caso de accidente. Ese accidente puede ser laboral o producirse durante la actividad privada (haciendo deporte, lavando el coche, bajando unas

escaleras, etc.). El interés asegurable es, por un lado, paliar la merma económica, y por otro lado que el accidentado reciba el tratamiento médico que precise, en función de la gravedad de las lesiones.

Respecto a la merma económica, esta puede tener dos naturalezas: los gastos generados por las consecuencias del accidente o la falta de productividad profesional. Si el accidente provoca una baja laboral y el asegurado es trabajador por cuenta propia, el descenso de los ingresos puede ser considerable.

Este tipo de seguro garantiza una indemnización económica en caso de accidenteEste tipo de seguro garantiza una indemnización económica en caso de accidente

Hay ocasiones en que se puede contratar un capital en caso de fallecimiento por accidente, que se percibiría en forma de ingreso o en forma de renta. La principal ventaja de esta gama de seguros es que suelen ser más asequibles que los seguros de vida, por lo que pueden ser contratados sin un esfuerzo financiero para la familia; por otro lado, son complementarios a los de vida, ya que aportan un capital adicional muy necesario en caso de pérdida de movilidad.

Seguros de incapacidad laboral

Nos cubren en caso de que una enfermedad común o grave o un accidente, provoque una baja que a su vez provoque una pérdida de ingresos. Es especialmente necesario en aquellos casos en los que las personas que trabajan por cuenta propia o aquellos que trabajan por cuenta ajena con parte de su salario en concepto de bono, incentivo, horas extra, o cualquier concepto susceptible de verse reducido como consecuencia de una baja prolongada.

Existen diferentes tipos de seguros, con diferentes modalidades de aseguramiento y de coberturas, tanto en prestación de servicios sanitarios (tratamiento ambulatorio, hospitalario, cirugía, etc.) como en indemnización en función de los días de baja, la enfermedad o las lesiones.

Seguro del hogar

Un seguro de vivienda tiene que aportarnos la tranquilidad de que el espacio más importante de nuestra vida está protegido frente a imprevistos. Dicho de otra manera, ante cualquier imprevisto vamos a tener una rápida solución. Es importantísimo que tengamos presente el hecho de que la respuesta sea rápida.

La aseguradora tiene que afrontar los gastos ante cualquier imprevistoLa aseguradora tiene que afrontar los gastos ante cualquier imprevisto

¿Cuánto tiempo estaría dispuesto a estar sin calefacción, sin la posibilidad de ducharse, calentar un biberón, sin poder encender la luz o viviendo en casa de un familiar porque la reparación del siniestro se demora? Este seguro protege a los inquilinos o propietarios de una vivienda contra las pérdidas económicas que puedan sufrir los asegurados o los terceros perjudicados, derivadas de una gran variedad de riesgos.

El tomador del seguro se obliga al pago de la prima, pero, si se produce un accidente o daño, a cambio la aseguradora tendrá que afrontar los gastos, pagar una suma de dinero o tendrá que ofrecer otras prestaciones, según las coberturas contratadas en la póliza del seguro.

En función del seguro que se elija, este puede cubrir tanto el continente, que es el conjunto formado por la construcción principal y las accesorias de la vivienda asegurada; como el contenido de la vivienda, que está formado por el mobiliario y enseres, dinero en efectivo, joyas, objetos especiales; así como la responsabilidad civil extracontractual respecto de la obligación de compensar los daños y perjuicios causados a un tercero hasta el importe límite que se ha contratado.

Seguro de coche

La póliza de coche quizás sea la más popular, al tiempo que es la menos valorada. El carácter obligatorio hace que no percibamos su importancia, de tal manera que la característica en la que más nos fijamos es el precio. Y es que hay que pensar que, como todo seguro, cumple unas funciones que van desde evitar una sanción por no tener el vehículo asegurado, a indemnizarnos en caso de sufrir un accidente grave o cubrir los costes de un siniestro que hemos provocado nosotros. La ley obliga a contratar un seguro que cubra, aunque sea, la responsabilidad civil derivada de la circulación del coche asegurado y de su uso.

La póliza de coche es de carácter obligatorioLa póliza de coche es de carácter obligatorio

El motivo fundamental por el cual un seguro de autos es obligatorio es el hecho de que nos cubre en concepto de RC. Es decir, si provocamos un daño a un tercero, nuestro seguro responde por nosotros. El tomador se obliga al pago de la prima, pero, si se produce un accidente o daño, la aseguradora, a cambio, debe afrontar los gastos, pagar una suma de dinero u ofrecer otro tipo de prestaciones, dependiendo de las coberturas que hayan sido contratadas en la póliza.

Los tipos de seguro de coche más frecuentes son:

  • Seguro a todo riesgo: ofrece una protección total del vehículo frente a cualquier daño.
  • Seguro frente a terceros: que cubre la responsabilidad civil del conductor frente a terceros y es el mínimo obligatorio.
  • Seguro con franquicia: En caso de que se produzcan daños en el coche, el asegurado o el tomador paga una parte de la reparación y el resto la aseguradora.

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