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Movimiento Slow
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RELÁJATE

Movimiento Slow

El movimiento slow, un estilo de vida que nos ayuda a vivir sin prisas, siendo totalmente dueños de nuestro tiempo y existencia.

Blanca de la Merced Vega Rodríguez

Siempre andamos con prisas; del trabajo a casa, de casa al trabajo, recoger a los pequeños, ir al gimnasio, incluso hasta cuando quedamos con nuestros amigos tenemos prisa. Vivimos en una época en la que pocas cosas se hacen sin temor a mirar el reloj. Las charlas autenticas y trascendentales que antes teníamos en la barra de un bar, ahora se limitan a una llamada rápida mientras corremos de un lado para otro. Siempre nos hacemos una lista de propósitos en la que figura "tomarme con más calma las cosas" pero al final acaban quedándose ahí, en la lista de buenos propósitos.

Pero a pesar de la aceleración continua que llevamos en nuestros días no está todo perdido, el movimiento slow nace para hacernos ver que las cosas que se viven sin prisas se viven dos veces.

Movimiento Slow

El movimiento slow es una filosofía de vida que nos invita a llevar una vida plena y desacelerada, en la que cada individuo es dueño total de su tiempo y de su propio existencia.

El movimiento slow propone adaptarnos al ritmo natural del planeta, creando o realizando actividades de calidad en la que también disfrutemos del proceso. Frente a las prisas de última hora, las cadenas de comida rápida, el estrés del trabajo... este movimiento realiza una llamada a los ciudadanos para que nos paremos, pensemos y ejecutemos una acción que contribuya a mejorar tanto nuestra propia existencia como el mundo entero. Es optar por la comida casera en vez de procesada, los artículos hecho a mano en lugar de los industriales, un paseo por el campo en vez de ir de tiendas...en general una apuesta por una vida más armoniosa con el medio ambiente y tranquila.

El movimiento slow frente a las prisas de última hora o el estrés del trabajoEl movimiento slow frente a las prisas de última hora o el estrés del trabajo

Su origen tuvo lugar en la Plaza de España en Roma (Italia) en 1986, fruto de la manifestación organizada por el periodista Carlo Petrini contra la apertura de un restaurante de comida rápida en el casco histórico de la ciudad. El periodista denunciaba que se habían traspasado todos los límites al instaurar un "fastfood" en pleno centro de Roma, anunciaba que los hábitos alimenticios de los europeos cambiarían drásticamente con esta apertura. La respuesta fue el inicio de un movimiento en el que la comida tradicional y casera serían la base de esta alimentación. En esa misma década, se denominaría en París a este movimiento como "Slow Food", en el que reivindica la alimentación autóctona basada en la biodiversidad y el respecto del medio ambiente. Es decir una alimentación basada en comidas hechas con mucho mimo y esmero.

Seguir un plan alimenticio basado en los principios del "Slow Food" puede traerte numerosos beneficios como: mejor asimilación de los nutrientes que poseen los alimentos, favorece la digestión, contribuyes con el cuidado del medio ambiente e incluso favorece los vínculos sociales.

Slow food, una forma de cocinar sin prisasm con mucho mimo y esmeroSlow food, una forma de cocinar sin prisasm con mucho mimo y esmero

Tras estos acontecimientos el movimiento se convirtió en una autentica filosofía de vida que no solo se extendió en la comida, sino que también alcanzó a determinadas ciudades, reflejándose en diferentes formas tales como los trabajos slow (sin estrés), arquitectura slow (lugares ligados a la naturaleza) o educación slow (respeta los tiempos de aprendizaje de cada niño).

Este movimiento no está organizado por ninguna entidad como tal. Este movimiento está constituido por individuos pertenecientes a la Comunidad Global Slow.

Cómo llevar una vida "Slow"

Si quieres iniciarte en el mundo slow debes saber los principios de este movimiento son cosas cómo vivir más relajado, separar el trabajo del ocio, que tu tiempo de descanso sea de calidad y finalmente tomarte el tiempo necesario para comer adecuadamente.

El movimiento slow también puedes adaptarlo en tu vida, otros campos que están adoptando este lema son: el sexo slow, ejercicios slow, cuidados slow, manualidades slow...

Ya que estas decidido a ser un poco más "slow" en tu vida, te vamos a dar algunas pautas para que consigas alcanzar esa desaceleración. Te aseguramos más sonrisas y más tiempo de calidad, ¿quieres saber cómo? Sigue leyendo y pon en práctica lo aprendido.

Para y relájate, desconecta de todoPara y relájate, desconecta de todo

1 Respira, pero hazlo bien. Cuando estés ante una situación que te provoque estrés o ansiedad, para y respira profundamente. Cuenta hasta 10 soltando el aire por la boca muy pausadamente. Tiene un efecto instantáneo en cuerpo y mente.

2 Come bien. No es que hagas dieta o que dediques tu vida entera a comer limpio, es que dediques tiempo al menos 20 minutos a sentarte en la mesa y disfrutar de tu almuerzo, solo y exclusivamente centrándote en la comida.

3 Para y reflexiona. Aunque sean sólo diez minutos al día, para, medita y piensa en tu vida, tus metas, tus proyectos... y en cómo podrás alcanzarlos.

4 Realiza puzzles. Ayuda a relajarnos más fácilmente, además de ser una actividad muy zen también refuerza nuestra memoria.

5 Desconecta de todo. Apaga todos los dispositivos tecnológicos que tengas, aunque sea durante unas horas. Olvida que tienes móvil y sé feliz.

6 Camina. Si lo tuyo no es correr, siempre puedes caminar unos 30 minutos diarios. Despejarás alma y cuerpo. Tras un día duro de trabajo es la mejor solución para combatir el estrés.

7 Aprende a decir no. La mayoría de las veces nos encontramos ante situaciones que no queremos estar o realizar simplemente porque no sabemos decir no.

8 Levántate antes y empieza el día con buen pie. Levántate media hora antes cada día, desayuna fuerte y dedícate unos minutos a leer la prensa o algún libro que te motive.

El yoga es perfecto para desconectar del mundoEl yoga es perfecto para desconectar del mundo

9 Un día al mes para ti. Escoge un día al mes y dedícatelo, vete al campo o a la playa, lee, pinta o haz yoga, cualquier actividad que te haga desconectar.

10 Pinta mandalas. Si quieres desconectar y fortalecer tu parte más creativa pinta mandalas. Además de relajarte tú, también podrás hacerlo con los peques de la casa. Esta es una de las mejores actividades para calmar los ánimos.

11 Piensa en ti y vive el presente. Piensa un poco más en ti, en tus preferencias y en lo que verdaderamente quieres en tu vida. Desecha aquello que no te haga feliz y dile adiós para siempre, y por supuesto vive el ahora, mañana ya será otro día.

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