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Tengo tarima, ¿cómo la limpio?
Tengo tarima, ¿cómo la limpio?
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Tengo tarima, ¿cómo la limpio?

Antes de decidirte por la tarima o no, debes saber que existen diferentes tipos de tarimas y distintas formas de limpiarlas.

Rosana Cabrera Cabrera

Antes, poner un suelo de madera en casa, era un sueño muy complicado de cumplir. Debido al precio tan alto que tienen, se volvía difícil. Sin embargo, hoy en día existen muchísimas formas de imitación en multitud de texturas, colores y tamaños que consiguen que cualquier persona pueda tener su suelo soñado. No será madera original, pero al menos si se puede disfrutar de la decoración que siempre se había soñado, aportando un toque mucho más cálido y acogedor a las estancias dónde se coloquen, a parte de ser muy buenos aislantes tanto del ruido como del frío. Por ello, muchas personas que disponen de tarima, van descalzos por casa sin sufrir resfriados, ni enfriamientos, ni nada de ese estilo.

Para saber cómo limpiar tu tarima debes conocer los diferentes tipos que existenPara saber cómo limpiar tu tarima debes conocer los diferentes tipos que existen

Lo primero será diferenciar entre los tipos que existen, para así elegir el que más se adecue a las necesidades que se buscan. Existen dos tipos, sintética o de madera natural. Sabes que estás ante una u otra por su aspecto estético, aunque sea una muy buena imitación. Otra pista, es comprobarlo a la hora de andar por encima de él, y es que se nota mucho que la madera natural es muy gruesa con respecto a la sintética, lo que amortigua más las pisadas.

Limpiar el polvo de la tarima

Cuando las manchas son de polvo o cualquier residuo algo más fino, puede ser suficiente con utilizar la aspiradora para su limpieza. Eso sí, recuerda utilizar el cepillo a la hora de hacerlo, ya que se puede rallar si la madera es natural por la arenilla que siempre acaba dentro de casa por los restos de las zapatillas o zapatos que vienen de la calle. También por los diferentes objetos pequeños que se caen o arrastramos con ella de forma accidental y que pueden hacernos arrepentirnos después de no haber tenido el máximo cuidado.

Si las manchas son de residuos como el polvo debes usar la aspiradoraSi las manchas son de residuos como el polvo debes usar la aspiradora

Si lo que ha habido ha sido un derrame de algo de tierra o algún tipo de sustancia que puede llegar a abrasar, lo mejor en estos casos es situar directamente la boca del aspirador, pero sin presionar contra la superficie, así se evitará rallar la madera. También se puede usar una mopa, si no se dispone de aspirador; con un trapo de microfibra para que el resultado sea mucho más limpio y eficaz. Siempre que se utilicen cualquiera de estas dos formas de limpieza, lo mejor es hacerlo en el sentido de las betas que dibuja la madera, así no se acumulará la suciedad entre las ranuras.

Limpieza en profundidad

Existen momentos en los que, por más que lo intentemos, el suelo sigue mostrando un aspecto deslucido aún habiéndole pasado mopa, aspirador, escoba y todo lo posible para su limpieza. Esto puede deberse, generalmente, a que la suciedad se acumula en las rendijas de las betas de la madera por culpa de la humedad del ambiente, lo que hace que esto suceda con el tiempo. El peor resultado es que puede verse una especie de película sólida que impida mostrar su mejor cara.

Si quieres limpiar tu tarima en profundidad usa agua caliente y fregonaSi quieres limpiar tu tarima en profundidad usa agua caliente y fregona

En este caso, si la tarima es sintética se puede tener más suerte, ya que solo bastará con llenar el cubo de agua caliente con fregasuelos y limpiar toda la superficie con la fregona. Después se cambia el agua y se utiliza sin nada de detergente para volver a darle a todo el suelo y aclarar lo hecho anteriormente. También es importante evitar las huellas que se pueden producir mientras éste se seca. En este caso, lo mejor será utilizar paños que absorban la humedad del fregado. Algo que se puede realizar poniendo unas bayetas absorbentes en los pies y, mientras patinas por toda la estancia, se irá secando mucho más rápido.

Si, por otro lado, la tarima es de madera natural, la situación se vuelve un poco más delicada en su limpieza. En este aspecto se debe tener mucho cuidado con el agua, incluso a la hora de dónde se pone el cubo de la fregona para que no queden marcas que se puedan lamentar después. También se debe tener mucho tacto a la hora de limpiar con los derrames o goteos, ya que éstos pueden introducirse muy fácilmente en la madera, al ser un material mucho más poroso, y estropearla.

También puedes limpiar tu tarima con trapos en los pies para secarlaTambién puedes limpiar tu tarima con trapos en los pies para secarla

Lo mejor será llenar un cubo de agua caliente con vinagre, introducir un trapo y escurrirlo mucho y muy bien. Luego se lo ponemos a una mopa para realizar con ella pasadas que presionen contra el suelo y darle de una forma mucho más profunda. La bayeta se debe cambiar o limpiar todas las veces que el suelo necesite, así como el agua que se utiliza para el proceso. En este caso si será mucho más recomendable y efectivo utilizar los trapos en los pies y secar toda la estancia, ya que la humedad es mucho más peligrosa cuando se trata de tarima totalmente natural.

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