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Cómo plantar lechuga
Cómo plantar lechuga
CONSEJOS BÁSICOS

Cómo plantar lechuga

A la hora de ponernos manos a la obra con el cultivo de la lechuga, hay que tener en cuenta una serie de requisitos fáciles de seguir para que no fracasemos en el intento.

Daniel Caballero Ruiz

La lechuga es una de las hortalizas más sencillas de cultivar en casa. En el caso de que nunca hayas llegado a cultivar por tu propia cuenta, empezar con la lechuga será una de las mejores formas de ir aprendiendo, además se adapta a muchos espacios y contenedores. Eso no quita que esta hortaliza se tenga que cultivar en un clima fresco, por lo que la temporada correcta para llevar a cabo la huerta será a inicios de primavera o finales de verano.

Es recomendable plantar la lechuga a principios de primavera o finales de veranoEs recomendable plantar la lechuga a principios de primavera o finales de verano

En altas temperaturas, se impide el crecimiento, por lo que las hojas pueden llegar a ser amagas y se forma el tallo donde se producen flores, el cual se alarga rápidamente. Este fenómeno, llamado espigado, podemos realizarlo en el caso de que queramos obtener semillas de la lechuga. Sin embargo, hay diferentes variedades de la lechuga que pueden soportar el calor mejor que otras.

El tipo de tierra

El cultivo de la lechuga requiere de un suelo blando, que sea permeable y que tenga abundante materia orgánica. Para esta hortaliza se suelen hacer semilleros y luego transplantar los plantones al huerto. Además, requieren de dos riegos semanales como mínimo, porque en el caso de que se realicen riegos ligeros frecuentes podrían llegar a causar que las hojas se desarrollen rápidamente. Y en el caso de un riego excesivo, especialmente en suelos pesados, puede llegar a producir enfermedades a la lechuga, un crecimiento lento y escaldaduras o quemaduras de los bordes de las hojas.

Germinación

Lo bueno de la lechuga es que a la hora de sembrarla se puede hacer directamente en el huerto, en su macetero definitivo o en un cajón para después realizar el trasplante. Una vez que vayamos a realizar este proceso, será necesario que le proporcionemos a la lechuga un medio fresco, ya que sino nunca saldrá de la semilla. Para esto, se deberá mantener siempre húmeda la tierra y si hace mucho calor se tendrá que enfriar las semillas, envueltas entre dos hojas de papel secante, en la nevera durante un par de días antes de sembrarlas.

Puedes optar por plantarla directamente en el sueloPuedes optar por plantarla directamente en el suelo

En el caso de que se plante la lechuga en un huerto, deberá ser en hileras que tengan una distancia de 30 centímetros y en la misma hilera las lechugas deberán estar separadas por 25 centímetros entre ellas. En cambio, en el caso de plantarla en un macetero bastará con dejar un espacio con radio de 25 centímetros por lechuga para lograr que tengan un buen desarrollo.

Riego y exposición al sol

Cómo ya se ha comentado anteriormente, las lechugas necesitan un suelo húmedo, pero tampoco en exceso. Por lo que se tendrá que evitar que el suelo en el que están plantadas se acabe secando, pero tampoco hace falta ahogarlas en agua.

En cuanto a su exposición al sol, la lechuga en primavera en otro y en inviernos cálidos se puede dejar a pleno sol cuando sea temprano, pero en verano la cosa cambia, ya que se recomienda dejar la hortaliza en un lugar a la sombra, porque sino la planta crecerá como una torre hacia arriba, terminando dando flores y semillas.

Recolección

Todo depende del consumidor, pero por regla básica, las lechugas no se deben almacenar, se sacan directo del huerto o de los maceteros en el momento en que se quieran consumir. También, se pueden cosechar desde que son muy pequeñas hasta que alcanzan su tamaño final, ya que durante toda esta etapa son muy ricas. Pero, hay que tener cuidado es que éstas no maduren más de la cuenta, puesto que pueden ponerse amargas.

La lechuga se puede recolectar cuando se prefieraLa lechuga se puede recolectar cuando se prefiera

Hay personas que atan las hojas antes de recolectarlas con el fin de que se blanqueen y estén más tiernas. Por ejemplo, las lechugas de variedad romana y otras clases de hojas grandes son muy preciadas en el mercado con las hojas blancas. Esto lo consiguen aquellas personas que deciden atraer las lechugas alrededor de cuatro o cinco días antes de arrancarlas. Aunque esta técnica es criticada por otros, ya que el el sol no penetra en sus hojas y dejando de lado que así son más apetitosas y crujientes, no tienen tanta vitamina D.

Las posibles pagas

Aunque no todo será tan fácil, ya que a la hora de plantar la lechuga se deberá hacer frente a tres principales plagas que son los pulgones, los caracoles y las babosas. Los primeros son insectos que se alimentan de la savia de la planta, además pueden contener enfermedades que transmitirían a la planta, acabando con ellas en muchos de los casos. Los pulgones se pueden encontrar en el envés de la hoja o cerca del punto de crecimiento de la lechuga.

Hay que estar atento ante estas plagas para que no acaben con la lechugaHay que estar atento ante estas plagas para que no acaben con la lechuga

Para controlarlos, lo mejor es lavar las hojas con un chorro de agua fría y frotar cuidadosamente las hojas sin dañarlas. Otra de las opciones es rociar a las plantas agua con jabón biodegradable. Por otro lado, podemos terminar con esta plaga utilizando en nuestro favor otra especie de insectos, como la catarina, que pueden llegar a devorar más de 20 pulgones al día.

Los caracoles y las babosas aparecen en los casos en los que exista una abundante humedad. Se suelen esconder cerca del tallo o en el punto de crecimiento de la lechuga. La manera más eficaz de terminar con ellos es retirarlos con la mano, aunque existen otras muchas maneras.

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