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Cuándo plantar lechuga
Cuándo plantar lechuga
ALGUNOS CONSEJOS

Cuándo plantar lechuga

Es una hortaliza que puedes consumir todos los días de año y aunque su cosecha se pueda realizar en cualquier época, lo recomendable es hacerlo de marzo a noviembre.

Ainoa Poveda García

Hortaliza básica y permanente en la huerta y en nuestra cocina, la lechuga se convierte en un imprescindible de las dietas saludables y de las comidas más frescas de la temporada próxima. En sintonía con el tomate, la cebolla y los pimientos como acompañantes principales, este ingrediente debe ser un básico en tu despensa.

La puedes tomar todos los días del año, prácticamente. Puesto que su siembra se hace entre los meses de marzo a noviembre, la cosecha se puede realizar a lo largo de los 365 días anuales. ¿Cómo se consigue esto? Fácil: se hace una plantación escalonada, lo que permite que cada mes puedas disfrutar de una o varias especies de este alimento, dependiendo de lo que hayas plantado en un principio.

La cosecha se puede realizar a lo largo de los 365 días anualesLa cosecha se puede realizar a lo largo de los 365 días anuales

Además, no tienes por qué recurrir siempre a la misma variedad de lechuga, ya que existen más de 200 clases de esta hortaliza. Y, si tenemos en cuenta que nuestro país cuenta con las regiones que mejor representan para la siembra y el crecimiento de esta, tú mismo puedes crearte tu propio huerto ecológico en casa sin que te falte la protagonista principal de la ensalada.

Humedad, principal necesidad para su conservación

Imprescindible invitada en los platos de verano, la lechuga representa un aporte de vitamina C que nos hará querer tenerla en nuestro menú diario. Su textura crujiente y su carácter fresco provienen de una cosecha donde la humedad representa un 70% en el ambiente requerido para esta hortaliza. Por lo tanto, asegúrate que cuenta con un espacio luminoso pero muy húmedo, ya que si no puede derivar en enfermedades o plagas típicas de la lechuga.

La mejor época para plantar son en meses con temperaturas más altasLa mejor época para plantar son en meses con temperaturas más altas

La mejor época para plantar las semillas o los cogollos es evitando los meses de invierno, ya que con el frío no saldrían nuevas plantas, aunque siguen germinando las últimas que se plantaron en noviembre. Así pues, de marzo a noviembre tienes el tiempo necesario para hacer una plantación escalonada, lo que te permitirá disfrutar de esta hortaliza durante todos los meses del año.

Requerimientos básicos del ambiente

Antes de ponerte a plantar, debes tener en cuenta que no solo la humedad es básica para este tipo de alimento. También será necesario consultar las ventajas de la tierra con la que vayas a cultivarla. Tiene que ser un suelo fértil y rico en nutrientes. En primavera suelos arenosos para que se caliente más rápido y salga antes la cosecha; en otoño se prefieren los suelos francos para que se mantenga una temperatura de superficie templada durante más tiempo; y en verano suelos con mucha materia orgánica.

Será necesario consultar las ventajas de la tierra con la que vayas a cultivarlaSerá necesario consultar las ventajas de la tierra con la que vayas a cultivarla

La luz del sol es muy importante, aunque no debe quemar las plantas, sobre todo en verano. Por lo que la temperatura ambiente más adecuada son los 20º de máxima. Si vas a plantar la lechuga en campo abierto es inevitable el control de la temperatura, pero entonces será necesario que cronometres las horas de riego a lo largo del día para asegurarnos que siempre se mantiene la tierra fresca e hidratada. Además, debes asegurarte que la tierra donde vayan a crecer tus plantas esté bien nivelado y libre de malas hierbas.

Diferentes variantes para todos los hogares

Si dispones de un terreno, sin dudarlo lánzate a plantar tus hortalizas en él. Aunque antes de poner las semillas dentro de la tierra sin más, es mejor realizar un seguimiento en semillero para asegurarnos que los cogollos se cogen bien a la tierra. Luego se realizará el trasplante, que se puede mantener perfectamente desde febrero para aquellas lechugas más tempranas.

En los surcos del campo se debe mantener una distancia de entre 20 - 30cm de distancia entre cada planta. El inconveniente principal de este tipo de suelo abierto son las inclemencias del tiempo en las épocas más inestables y el peligro a que algunos animales escarben la tierra en busca de comida y echen a perder las semillas o las plantas más pequeñas. Aunque el sabor que se consigue con este tipo de siembra es el de mayor calidad.

Los primeros días de vida de una lechuga a partir de la semilla o del cogollo, ya que se puede aplicar a las dos maneras de cosecha, se harán mejor en un semillero, independientemente de si después se van a plantar en campo abierto o en huerto urbano. Así nos aseguramos que las plantas salen y que después solo tendrán que seguir creciendo. Eso sí, para las semillas debes calcular con banquetas de unos 25cm de altura y dejar la semilla a nivel de suelo, para evitar que se pueda pudrir. Aunque esta modalidad de plantación directa es más común en Estados Unidos para la obtención de la lechuga iceberg.

El truco de la lechuga inmortal

Para plantar una lechuga ya solo te faltará marcar en el calendario los meses de marzo a noviembre como únicos requisitos, ya que esta hortaliza la puedes conseguir desde tu propia nevera. No es necesario comprar las semillas, a no ser que busques una especie en concreto o que quieras ver todo el proceso de vida de esta.

La mejor opción para que coja mejor a la tierra es por un sistema de aspersión suaveLa mejor opción para que coja mejor a la tierra es por un sistema de aspersión suave

Cuando prepares una ensalada, asegúrate de cortar solo las hojas de la lechuga, dejando el cogollo blanco limpio. Quítale un poco de la costra seca de la base y colócala sobre un dedo de agua. Deja que pasen unos días para que el propio cogollo empiece a sacar las raíces. Cuando veas que las hojas vuelven a regenerarse, ya podrás plantar la lechuga sobre una maceta de tierra fértil y bien húmeda. Ahora solo falta dejarla crecer y disfrutar en unas semanas de sus hojas. Y luego, otra vez al tiesto.

Qué necesita mi lechuga

Además de un ambiente templado y mucha humedad, el riego por goteo es la mejor opción para que la tierra siempre tenga el alimento básico de todo ser vivo. Cuando acabes de trasplantar la lechuga, la mejor opción para que coja mejor a la tierra es por un sistema de aspersión suave, sin mucha presión de salida del agua.

Hay algunas especies de lechuga que requieren de ciertos cuidados extra, como pasa en el caso de la variedad Romana. Al tener las hojas grandes y la tendencia a abrirse mucho, para evitar que la planta caiga al suelo y se acabe pudriendo, lo mejor es atar un cordel de lana o goma específica para la huerta alrededor de toda la planta. Lo que conseguimos con esto es que nuestra especie siga creciendo. A esta técnica se le denomina como blanqueo y se realiza una semana antes de su recolección.

Hay ciertas especies que necesitan cuidados extraHay ciertas especies que necesitan cuidados extra

Si tus últimas lechugas de temporada todavía no están listas y se acerca el invierno, también puedes cuidarlas con unas mantas térmicas específicas para evitar que se espiguen. Aunque puedes crearte tu propio invernadero en casa para poder mantener aquellas plantas que, como la lechuga, necesitan terminar de formarse antes de cogerlas y que no se echen a perder.

Cuidado con el caracol

Las plagas más comunes que suelen tener las lechugas son de caracoles y babosas, seguida de hongos por el exceso de humedad junto con poca ventilación, pulgones en ambientes cargados de nitrógeno (más comunes en tierras fértiles por el ciclo común de vida en plantas y animales) y la búsqueda de alimento de los pájaros. Todos ellos suelen darse en primavera, por lo que hay que mantener especial atención en los primeros meses de su ciclo de plantación, entre marzo y junio.

Las plagas más comunes que suelen tener las lechugas son de caracolesLas plagas más comunes que suelen tener las lechugas son de caracoles

Lista para servir

La pregunta más común es cuándo sé si mi lechuga está ya lista para coger. A la vista está cuando es pequeña y todavía no tiene las hojas suficientemente grandes como para consumirla. Podemos coger como ejemplo las que compramos en fruterías y supermercados, aunque las nuestras no se harán tan grandes. A la hora de sacarla de la tierra, esta debe responder de una manera que ni esté muy suelta (lo que indica que está inmadura) ni demasiado firme, ya que será apta para el consumo.

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