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Lo bueno de procrastinar en casa
Lo bueno de procrastinar en casa
PROCRASTINAR

Lo bueno de procrastinar en casa

Aunque no debes tomarlo como costumbre, procrastinar en casa puede ser beneficioso para tu vida.

Irmina Merino Vidal

En el hogar suele ser donde nos refugiamos de las obligaciones diarias y donde más cómodos nos sentimos. Allí es donde, normalmente, nos sentimos nosotros mismos, sin la necesidad de aparentar ni de guardar las formas, haciendo que nos acomodemos y podamos hacer lo que más nos apetece. Sin embargo, las obligaciones no terminan de golpe, sino que a veces nos llevamos trabajo a casa, ya bien sea por los estudios o por las responsabilidades diarias que comporta tener un hogar, es decir, el hacer la compra, la limpieza, el cuidado de los hijos, etcétera.

La comodidad de nuestra casa

Así pues, es normal que una vez llegados a casa, tras un largo día de trabajo, un viaje intenso o una larga jornada fuera del hogar, no nos apetezca hacer nada. Probablemente lo que más nos venga en gana sea ponernos cómodos, es decir, descalzarnos, ponernos el pijama, quitarnos el maquillaje o recogernos el cabello y sentarnos en el sofá o tumbarnos para leer un rato o mirar nuestra serie favorita.

En estos instantes de descanso es probable que tengas remordimientos, ya que seguramente recuerdes todas aquellas tareas que tienes pendientes para hacer y que no te apetecen en absoluto, sobre todo a raíz del cansancio acumulado o bien porque una vez sentado y a gusto será más difícil levantarse para hacer aquello que debe hacerse, pero que no te apetece tanto. Por eso, es importante encontrar el balance entre las obligaciones y el tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos.

Encuentra el balance entre tus obligaciones y tu tiempo libreEncuentra el balance entre tus obligaciones y tu tiempo libre

No obstante, este tiempo de descanso no siempre suele ser productivo. Si bien es esencial que nos dediquemos un tiempo diario para el ocio y podamos disfrutar de hacer lo que nos gusta, no debemos exceder estos momentos hasta el punto que estemos perdiendo el tiempo, quizás sin hacer nada en concreto y, simplemente, con procrastinar.

Qué es procrastinar

Se conoce como procrastinar el hecho de estar inactivo, pero tampoco haciendo nada en concreto, cuando se debería estar realizando una acción, como suele ser el trabajo, las tareas del hogar o el estudio. Estando en casa es normal que tengamos mayor tendencia a procrastinar, puesto que es donde más a gusto nos sentimos y donde, posiblemente, menos nos apetezca realizar obligaciones, sobre todo con la gran cantidad de las mismas que debemos realizar fuera del hogar.

Sin embargo, no siempre es malo estar sin hacer nada. Existen estudios que demuestran que los niños que pasan ratos sin saber qué hacer desarrollan con mayor facilidad la creatividad, algo que podrá serles muy útil en el futuro y les puede ayudar también a aprender cómo gestionar su tiempo. Si no tienes momentos en los que no sabes qué hacer, no tendrás posibilidad de reducir la sensación de nerviosismo y estrés, ni de realizar acciones nuevas con las que puedes aprender y desarrollar nuevas aptitudes, algo también totalmente válido para los adultos, independientemente de la edad que tengan.

El tiempo libre ayuda a todo el mundo a desarrollar nuevas aptitudesEl tiempo libre ayuda a todo el mundo a desarrollar nuevas aptitudes

Lo bueno de procrastinar en casa

En esta vida hay momentos para todo, por eso no deberías sentirte excesivamente culpable si te da por procrastinar en casa. Mientras este hecho no se convierta en algo rutinario y dejes de lado tus obligaciones, puedes dedicarte algunos minutos a la semana a no hacer absolutamente nada, es decir, para disfrutar de tu tiempo libre sin que sea realizando una acción concreta, como ir de excursión o leer una novela.

El término procrastinar puede variar dependiendo de la mentalidad de la persona que lo aplique, ya que para muchos ver capítulos de su serie favorita por televisión o Internet quizás no sea perder el tiempo, pero sí lo será si al hacerlo están dejando de lado otras obligaciones importantes que deberían estar realizando en casa.

Lo bueno de procrastinar también en el hogar es que nadie podrá controlarte ni decirte lo que deberías estar haciendo en su lugar. Esto implica que seas tú mismo el que determine hasta que punto vas a dejar de hacer tus obligaciones y cuándo vas a tener intención de realizarlas. Puedes realizar una lista de tareas, si eso va a ayudarte, para poder determinar cuánto tiempo tienes para ti mismo, de manera que el hecho de procrastinar en casa no te sea algo contraproducente, sino algo que puedas llegar a disfrutar.

Procrastinar no tiene por qué ser algo maloProcrastinar no tiene por qué ser algo malo

Recuerda que procrastinar no siempre tiene por qué ser malo, pero tendrás que intentar no abusar de esta acción, de lo contrario podrás llegar a arrepentirte y asociarás este término con algo negativo, lo cual no debería serlo en casa, ya que tu tiempo está a tu disposición y todos necesitamos instantes en los que poder relajar nuestro cuerpo y mente y no hacer nada en absoluto, para poder ganar fuerzas y después dar lo mejor de nosotros mismos en todas aquellas tareas y obligaciones que tenemos pendientes y que no podemos descuidar.

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