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Viviendas inteligentes
Viviendas inteligentes
EL FUTURO

Viviendas inteligentes

La tecnología ha avanzado hasta tal punto que ha llegado hasta el hogar, creando viviendas inteligentes que pueden hacer algunas acciones por nosotros mismos.

Sheila González Oliva

Lo que pareceía de ciencia ficción se ha hecho una realidad desde hace algunos años, ¿quién nos diría que las persianas se podrían subir y bajar solas tan solo dándole a un botón o simplemente con nuestra propia voz? El futuro ha llegado a nuestras vidas, y se ha introducido en las viviendas para hacer la vida más fácil a sus ocupantes. Para saber hasta que punto ha llegado la tecnología hay que saber primero que es una vivienda inteligente y en que se basa para poder ofrecer sus múltiples funciones.

Qué es una vivienda inteligente

Una casa inteligente se aleja de lo tradicional, dejando lugar a los nuevos avances tecnológicos que permiten automizar distintas funciones del hogar. Hablando en términos más profesionales se puede decir que una vivienda inteligente engloba aparatos que tienen que ver con la domótica (conjunto de tecnologías aplicadas al control de una vivienda inteligente que permite gestionar de manera eficiente sus distintas funciones). Gracias a internet y a esos avances e incluso a la mezcla de ambos se ha podido ir avanzando cada vez más, no solo para hacer la vida más fácil sino más segura, pudiendo controlar desde las cámaras de vigilancia con el propio dispositivo móvil cuando estemos fuera de casa, hasta regular la temperatura idónea del hogar.

Las tecnologías asociadas con el control y mantenimiento de la vivienda se denominan 'domótica'Las tecnologías asociadas con el control y mantenimiento de la vivienda se denominan 'domótica'

Aquí entran también el control de electrodomésticos a distancia que también se podrán manejar a través de un ordenador u otro dispositivo tecnológico. Antes de avanzar en este terreno, vino una primera oleada de hogares inteligentes que fue marcada por los sistemas de control energéticos que contaban con la suficiente capacidad para conocer en todo momento la temperatura y la humedad del hogar. Los componentes principales que tiene que tener una vivienda inteligente son:

    • Existencia de sensores para que se puedan transmitir esas órdenes.
    • Protocolos que permitan a las distintas partes del sistema comunicarse entre sí.

    Qué ofrece una vivienda inteligente

    • Ahorro energético. Con el va de la mano la regulación de la temperatura, control de la iluminación, gestión de los consumos de cada electrodoméstico y de la potencia contratada entre otros.
    • Seguridad del hogar. Como se explicó anteriormente, la tecnología ha avanzando hasta el punto de que se puede ver lo que ocurre en el hogar a través de otro dispositivo que se encuentre fuera de el, custodiando y vigilando cualquier posible intrusión. Controla que no se inunde, ni haya ningún tipo de fuego o escape de gas. Incluso si hay personas mayores viviendo en el hogar, alertan de si les ocurre algo, como por ejemplo, una caída.
    • La domótica sirve para hacer el hogar más sencillo y más seguro, pero suele ser caraLa domótica sirve para hacer el hogar más sencillo y más seguro, pero suele ser cara

    • Control del hogar. Gracias a las comunicaciones y telemetría, acceso a internet, comunicación interna y sistemas informáticos se pude controlar las puertas de la casa, los electrodomésticos, la calefacción, aire acondicionado, la luz, las alarmas o hasta el riego automático.
    • Facilitar la organización de la vida cotidiana. De esta manera se disminuyen los tiempos al realizar las tareas y se aumenta la productividad del día a día.

    Cómo funciona una casa inteligente

    Lo primero de todo se necesita una unidad de gestión, de sensores repartidos por todo el hogar, y una red de comunicaciones para que en su conjunto se puedan conectar todos los puntos y poder tener una vivienda inteligente. Los sistemas integrados en este tipo de vivienda consiste en tres arquitecturas:

    • Centralizada. En esta, una centralita controla y da órdenes.
    • Distribuida. Funciona a través de los distintos módulos comunicados entre sí.
    • Mixta. Cuenta con una centralita pero con partes que pueden funcionar independientemente.

    Las viviendas inteligentes ya son una realidad. Parecía que nunca podría llegar a existir y que solo se veía en películas y lo cierto es que ya es un hecho, y aunque no al alcance de todos los bolsillos, se puede decir que la tecnología está comiendo cada vez más terreno y está colocándose en una buena posición. Lo mismo ocurre cuando sacan un móvil de última generación con unos avances tecnológicos increíbles, al principio son pocos los que pueden disfrutar de un aparato electrónico así, pero con el tiempo, se reducen los costes, se normaliza y muchas más personas tienen acceso a ese tipo de servicios.

    Poco a poco, se normalizará este tipo de tecnología en los hogaresPoco a poco, se normalizará este tipo de tecnología en los hogares

    Es cuestión de tiempo que las viviendas inteligentes se instauren definitivamente en medio mundo. Además, son muchos aspectos positivos los que trae consigo una vivienda inteligente, como por ejemplo hacer la vida más fácil y cómoda, gracias a la funcionalidad de las últimas tecnologías del mercado. Es un tipo de tecnología sofisticada que no interfiere para nada en el diseño ni interior ni exterior de la casa. En definitiva, una vivienda inteligente aumenta la calidad de vida considerablemente. Igual que en los años 20 era inviable pensar que un teléfono se pudiera llevar a todos los sitios, lo mismo ocurre con una vivienda con tecnología domótica, parece inalcanzable pero se normalizará con el resto de aparatos electrónicos que han ido saliendo al mercado.

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