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Cómo ahorrar energía
Cómo ahorrar energía
FÁCIL Y SENCILLO

Cómo ahorrar energía

Reducir el consumo eléctrico en el hogar no es imposible ni tampoco hay que hacer grandes esfuerzos. Sigue estos pequeños gestos que son clave para lograrlo y seguro que notas la diferencia.

Lucía Mejuto de Villar

Con la llegada del buen tiempo son muchos los que respiran aliviados al pensar en la factura de la luz. Y es que el hecho de que los días sean más largos permite que las bombillas de casa tengan que estar encendidas durante menos tiempo o que el calor del verano haga posible el apagar la calefacción -aunque hay personas que las cambian por el aire acondicionado-. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), aproximadamente una quinta parte de la energía usada en España se consume en los hogares, lo que se traduce en un gasto medio de 990 euros por persona. Sin embargo, este consumo a veces descontrolado de la energía no sólo supone un buen pellizco para el bolsillo cuando llega el recibo, sino que también genera un impacto negativo en el planeta que podría tratar de evitarse. Tomar ciertas medidas y seguir una serie de consejos pueden ser clave a la hora de reducir el consumo energético y a penas los notarás en tu día a día.

Uso eficiente de las bombillas

Sin duda es en la iluminación donde el consumo es mayor, sobre todo en los meses en los que los días son más cortos. El paso más importante que hay que seguir, y que probablemente es de lo más evidente, es que las luces tan solo deben encenderse durante el tiempo estrictamente necesario. Y es que mantener una de las estancias del hogar iluminado si no hay nadie en ella no es correcto; y si el problema son los olvidos a la hora de darle el interruptor, hay soluciones como instalar sensores de movimiento que tan solo encienden la luz cuando detectan la presencia de una persona en la habitación.

Algo tan sencillo como cambiar de bombilla, puede ser a la larga una buena fuente de ahorroAlgo tan sencillo como cambiar de bombilla, puede ser a la larga una buena fuente de ahorro

También es muy importante saber escoger el tipo de bombilla que mejor se adecua a un determinado espacio. Actualmente se pueden encontrar una gran variedad de modelos en el mercado, cada una con un uso específico para adaptarse a cualquier ambiente. Por ejemplo, las bombillas de bajo consumo son perfectas para zonas de la casa que están más tiempo iluminadas como es el caso de los pasillos o del baño. Por su parte, las bombillas halógenas ECO permiten un ahorro de hasta el 30% del consumo de energía frente a las bombillas incandescentes tradicionales; mientras que el LED aumenta este ahorro hasta el 80%, siendo la opción perfecta para el dormitorio o el salón.

Cuidado con los electrodomésticos

La nevera, la lavadora, el horno o la televisión son algunos de los electrodomésticos que no faltan en ninguna casa... y de los que más consumo eléctrico generan. Sin embargo, este también es otro aspecto en el que se puede ahorrar algún dinerillo con gestos tan mínimos como asegurarse de apagar el stand-by. Este sistema es el responsable de que muchos aparatos como la pantalla del ordenador o la televisión no se apaguen, a pesar de que nosotros creemos que sí lo están. El stand-by hace que éstos se queden en un modo reposo que sigue consumiendo energía -concretamente entre un 8 y un 10% del total-. La forma de acabar realmente con el piloto rojo es desenchufando el aparato, medida que se hace mucho más sencilla si se instala una regleta con interruptor. Además, muchos aparatos de última generación incluyen una opción de 'Modo ahorro' o de 'Bajo Consumo' que es recomendable utilizar siempre que se pueda.

Dejar los electrodomésticos en stand-by ahorra considerablemente la energíaDejar los electrodomésticos en stand-by ahorra considerablemente la energía

Reduce el gasto en la calefacción

Cuando el invierno se encuentra en su punto álgido y el frío se cuela por cada rendija de la casa, la primera solución a la que se recurre es al encendido de la calefacción. El problema no es éste, sino que en muchos hogares se cae en el error de ponerla demasiado alta cuando la temperatura ideal para los meses de invierno se encuentra entre 19 y 21 grados. En un primer momento puede parecer que a penas hay diferencia entre los 22 o los 25 grados, pero según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el aumento de la temperatura en un grado puede suponer un impacto en el consumo de aproximadamente el 7%. Por eso es mejor tener la calefacción un poco más baja y abrigarse bien con una chaqueta o un jersey o entrar en calor con una bebida caliente. En cuanto al uso del aire acondicionado, los expertos recomiendan que éstos estén puestos a una temperatura de entre 24 y 22 grados, porque en el momento en el que se desciende a los 21 el consumo se dispara.

Un truco que pocos conocen

Éste es uno de los grandes secretos de las empresas eléctricas y se trata de la posibilidad de contratar una opción especial conocida como tarifa nocturna. Ésta ofrece un precio menor por kWh usado en la noche y en las primeras horas del día, las conocidas como horas valle. Este horario suele ser de 23.00 a 13.00 durante el verano y de 22.00 a 12.00 en el invierno. Es decir, poner la lavadora o la secadora durante el horario indicado saldrá bastante más barato que hacerlo durante el resto de la jornada, suponiendo un ahorro aproximado de entre un 20% y un 35%. Pero, sobre todo, hay que tratar de evitar aquellas horas que son más caras y que suelen ser después de la comida (de 14.00 a 17.00) y durante la cena (de 21.00 a 22.00).

Llama a tu empresa eléctrica para informarte sobre la tarifa nocturnaLlama a tu empresa eléctrica para informarte sobre la tarifa nocturna

Otra forma de ahorrar en el consumo de energía es revisando la potencia contratada con la empresa eléctrica. El término puede inducir a error, pues no se trata de la cantidad de electricidad que se puede consumir en el hogar, sino de cuánta se puede utilizar al mismo tiempo sin que los plomos salten. Y es que en la mayoría de las veces se contrata un plan que es excesivo para el gasto efectivo que se hace en casa. Revisar este aspecto puede suponer un ahorro en la factura de hasta un 50%.

Estos pequeños gestos pueden marcar la diferencia a la hora de tener que abonar el consumo eléctrico y, como has podido comprobar, el impacto en la rutina es mínimo. Otras medidas que también hay que tener en cuenta es, por ejemplo, levantar las persianas cuando hace sol para que la estancia se caliente o cerrar las cortinas cuando hace mal tiempo para que aíslen del frío. Confiar en aparatos inteligentes como termostatos o enchufes también contribuyen a disminuir el consumo de electricidad, al igual que utilizar programas o Apps con las que llevar un control rutinario del gasto.

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