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Cómo ahorrar más de 200 euros al año al elegir la tarifa de la luz
Cómo ahorrar más de 200 euros al año al elegir la tarifa de la luz
ECONOMÍA DOMÉSTICA

Cómo ahorrar más de 200 euros al año al elegir la tarifa de la luz

Si estás pensando en reducir tus facturas, descubre cómo conseguir ahorrar una gran cantidad de dinero en lo que a la luz se refiere.

Brais Besteiro

A la hora de mirar por la economía de un hogar, el ahorro en los gastos es una de las prioridades de cualquier persona. Las facturas, tanto de luz, como calefacción o agua, son siempre una de las posibilidades a la hora de ahorrar unos euros. Lo primero que se viene a la mente es hacer menos uso de cualquier de los servicios, de forma que así el gasto será, consecuentemente, menor.

Antes de explicar cada una de las tarifas, es interesante que identifiques cuál es la que tienes actualmente. De esta forma, podrás decidir si es la que más te conviene y, en el caso de serlo, cómo actuar en tu día a día para sacarle el mayor rendimiento y así aumentar el ahorro. Para ellos es necesario tomar una factura de la luz que hayas recibido recientemente. En la parte superior izquierda tendrá que aparecer una de estas dos opciones: "comercializador de referencia" o el nombre concreto de una empresa.

¿Esto qué significa? En el primero de los casos, 'comercializador de referencia', significa que tus facturas del hogar están reguladas por la tarifa regulada o PVPC; en el caso del segundo, será la propia empresa la que marque el precio que estás pagando por la electricidad. Y ahora la cuestión es: ¿Por qué hay dos mercados distintos? Anteriormente todo el mercado eléctrico estaba regulado por el Gobierno, siendo también este el que fijaba los precios de las tarifas. Fue en 1997 cuando comenzó el proceso de liberación de las compañías eléctricas, pero no fue hasta el año 2009 que los propios usuarios pudieron escoger que tipo de tarifa tener en sus propias casas.

Las facturas pueden ser extendidas por el Gobierno o por las compañías eléctricasLas facturas pueden ser extendidas por el Gobierno o por las compañías eléctricas

Este tipos de mercado comparten dos componentes de la factura y se diferencian en uno: los dos primeros son los costes que tienen que pagar las empresas eléctricas por el gasto por mantenimiento de la red eléctrica y los impuestos estatales (el 5,11% sobre electricidad y 21% del IVA). Lo que las diferencia es el precio que cobra cada una de las empresas por la propia producción de la electricidad.

En este artículo te explicaremos las diferentes ventajas según los tipos de tarifa de la luz que podrás contratar y cuál es la más adecuada en función de los ritmos de vida de cada uno de los usuarios. Además, también explicamos una serie de consejos para que, más allá de la tarifa, consigas reducir el precio de la factura con unos simples gestos en el día a día y así aumentar el ahorro.

La discriminación horaria

Esta tarifa es ideal siempre y cuando el mayor consumo de luz se realice entre las 10 u 11 de la noche y las 12 de la mañana o 1 de la tarde. Este se denomina como 'horario valle'. Durante este período de tiempo el coste por Kilovatio (kW) consumido será mucho más bajo, es decir, consumir más por menos. El precio llega a ser hasta un 50% más bajo que en la horas fuer de esta franja, es decir, lo que se considera la tarde.

Un factor a tener en cuenta es que, pese a ser menos costos, también está sujeto a las variaciones del precio de la propia electricidad. Por lo tanto, aunque resulta más barato, en ocasiones puntuales puede ser igualmente caro. Por poner un ejemplo real, la diferencia de precio entre la tarifa más cara y la más barata en enero de 2018 fue de un 17%. Un consejo, a través de la página web de Red Eléctrica de España se puede consultar previamente el precio que tendrá la tarifa durante el 'horario valle' y así valorar si, aún siendo el más barato, merece la pena hacer un consumo muy grande o por el contrario consumir lo justo y necesario.

Si se apagan las regletas evitas que los aparatos sigan consumiendo en segundo planoSi se apagan las regletas evitas que los aparatos sigan consumiendo en segundo plano

En cuanto a la contratación, este tipo de tarifa conlleva una serie de requisitos que hay que tener en cuenta porque pueden hacer subir el precio final de la factura sin que te des cuenta de ello: es importante estar pendiente del precio para la potencia y el consumo (conveniente elegir el que se ajuste mejor al consumo individual de tu propio hogar); también es obligatorio firmar una permanencia con la compañía eléctrica; y, a mayores, ésta incluye el coste adicional de otros servicios.

¿Para qué tipo de usuarios es conveniente la contratación de esta tarifa? A ser un horario fijo (de 22:00 a 12:00 del día siguiente) esta resulta interesante para aquellas personas que trabajan fuera de casa durante todo el día y que se ven obligados a realizar las tareas del hogar antes o después de la jornada laboral. Por ejemplo: poner una lavadora por la noche.

Tarifa regulada

PVPC son las siglas que corresponden al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor, lo que anteriormente se conocía como Tarifa de Último Recurso (TUR). En este caso el precio está controlado y estipulado por el Ministerio de Industria, lo que le hace estar exento de la fluctuación de los precios del mercado de las eléctricas. Esto significa que si se contrata una tarifa a precio fijo del kW, siempre se pagará lo mismo por el consumo independientemente de la hora del día. Como ya se mencionó, tampoco se verá afectada por la variación del precio de la producción de la electricidad, de manera que si una época la generación de electricidad es más baja y, consecuentemente, la electricidad sube de precio, el usuario de tarifa fija no se verá afectado.

En función de la hora el día el precio del kW varía considerablementeEn función de la hora el día el precio del kW varía considerablemente

¿Cuál es el inconveniente? De igual manera que se está exento de sufrir subidas en el precio, también se está para las bajadas. De esta manera, las épocas de gran producción eléctrica ésta será mucho más barata debido al excedente, algo que tampoco repercutirá a tus de facturas, lo que se traduce en estar pagando más de su valor real por los kW consumidos. Además, al estar regulados por el Ministerio de Industria y consecuentemente establecido en el BOE, tampoco se contará con servicios como el mantenimiento o las reparaciones, las cuales correrán a cuenta del propio usuario.

Tarifa libre

El precio de la electricidad en este caso está marcado por las propias comercializadoras. De esta manera, tendrá que ser el propio usuario el que vaya siguiendo la fluctuación de los precios de las empresas eléctricas para obtener el mayor ahorro en la factura. Como ya se explicó un poco más arriba, se puede ir viendo con anterioridad para saber a qué horas es más conveniente hacer el mayor consumo.

¿Cuál es el problema? Además del engorro de tener que estar constantemente pendiente de las subidas y bajadas de los precios, se está expuesto a que las horas de mayor ahorro cambien diariamente o que el mejor momento del día no nos coincida estar en casa. Por lo tanto, aunque podamos ir previendo el precio, también se corre el riesgo de que muchas veces haya que consumir en la horas más caras. Lo interesante de esta opción es que las compañías, conscientes de lo engorroso de todo esto, ofrecen a la hora de la contratación tarifas para proteger a sus usuarios y prometerles un ahorro en los momentos de encarecimiento del precio. No obstante, se sigue estando en cierta medida expuesto a la variación del mercado.

Son mucho más económicas las bombillas de bajo consumoSon mucho más económicas las bombillas de bajo consumo

Consejos a la hora del consumo

Más allá de elegir la tarifa que mejor se adapte a las condiciones de cada usuario, también hay una serie de acciones que se puede llevar a cabo en el día a día y así aumentar, en la medida de los posible, el ahorro en la factura:

Reducir la potencia eléctrica: algo que no se suele mirar cuando se contrata en la tarifa es la el número de kW que implica la tarifa elegida, lo que hace que muchas veces sea excesivo para nuestro propio hogar. Esto implica que estaremos pagando de más por algo de lo que no se está haciendo uso. Para ello conviene observar en los momentos de más consumo un hogar cuál es la potencia máxima necesaria y reducir la contratación hasta esa cifra. ¡Pero ojo! Tampoco es cuestión de reducirla mucho porque esto conlleva el riesgo de que el algún momento podamos sobrepasarnos y los plomos se bajen.

Desenchufar aparatos que no se usan: muchas veces no se es consciente en el día a día es que los aparatos que no usamos pero que permanecen enchufados siguen consumiendo en segundo plano. Por supuesto, de la misma manera que cuando está en funcionamiento, por poco que sea, esto sigue aumentando el total de la factura. Una buena opción para hacer más sencillo el control es la de utilizar regletas con botón de encendido, de esta manera cuando nos vayamos de casas, por ejemplo, podamos dejarlas todas apagas y estar seguros de que no estarán consumiendo.

Lámparas de bajo consumo: como bien indica su nombre, este tipo de bombillas consumen mucho menos que las comunes de filamento. Aunque de primera pueda presentar ciertos inconvenientes como encendido más lento de lo normal (ya que necesitan de un tiempo para llegar al máximo brillo) al final, si lo que se busca es el ahorro, son la mejor opción.

Aprovechar el calor residual: cuando utilizamos el calor tanto para cocinar como para calentar la casa, solemos mantenerlo activo hasta que terminamos la tarea en cuestión. Consecuentemente, se está desaprovechando una gran cantidad de energía que se sigue produciendo más allá del calentamiento. Es decir, cuando se calienta, por ejemplo, una olla para cocinar, más allá del propio calor que tiene que estar recibiendo para mantenerse caliente, una vez que lo apagamos esta sigue manteniendo una temperatura considerable hasta que llega al enfriarse. Un calor que puede aprovecharse para los últimos minutos del cocinado.

Apagar el aire acondicionado un hora antes: de igual manera que pasa con el calor anteriormente mencionado, a la hora de enfriar pasa algo parecido. El aire acondicionado ayuda a mantener una baja temperatura en una habitación, pero una vez que se apaga el frío se mantiene en el ambiente durante cierto tiempo. Por este motivo, los expertos recomiendan apagar los aparatos de aire acondicionado hasta una hora antes de salir de casa debido a que se mantendrá hasta entonces una temperatura baja.

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