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Casas prefabricadas

Casas prefabricadas

Las casas prefabricadas se están ganando su propio espacio en el mercado porque además de ser económicas, son respetuosas con el medio ambiente.

Alba Gómez Etayo Redacción Bekia Hogar Publicado Actualizado 22 mayo 2019 7 min

Las casas prefabricadas son un método de construcción de viviendas en pleno auge. Cada vez son más los que se atreven con este tipo de residencias por las múltiples ventajas que ofrecen, entre otras su bajo coste en comparación a las casas convencionales, lo cual las hace muy atractivas y motivo por el que están irrumpiendo en el mercado de la construcción. Además, existen muchas variedades gracias a todos los materiales con los que son compatibles y se muestran mucho más respetuosas con el medio ambiente.

¿Qué son las casas prefabricadas?

Lo primero que debes saber es en qué consisten exactamente estas construcciones. Se basan en una estructura elaborada mediante secciones estandarizadas, cuyas piezas han sido confeccionadas con anterioridad para su posterior ensamblaje en el lugar en que va a ser ubicada la casa. Esta novedosa manera de proceder ahorra mucho tiempo de construcción, razón por la que ha aumentado la demanda de este tipo de viviendas.

Clasificación de las casas prefabricadas

Las diversas opciones que se ofrecen en el mercado se deben fundamentalmente a los materiales empleados para su construcción. Estas viviendas pueden ser:

Las casas prefabricadas de madera son las más conocidas por ser las más económicas
- De madera: las más conocidas. La popularidad de las mismas es el resultado de su bajo coste (posicionándose como una de las opciones más económicas) y ligereza (solo las superan las de PVC). Además son muy ecológicas, tanto por su aislamiento térmico como por su proceso de construcción y una ínfima cantidad de residuos. Pero hay que tener en cuenta la calidad de la madera, debiendo tener el certificado FCS. El mismo asegura que no se están talando bosques para construir las casas.

- De acero: no solo son una alternativa perfecta para lograr un diseño moderno, sino que a ello también se le suma la durabilidad de este material. Apenas precisa de mantenimiento y las reformas resultan muy económicas. Se trata de un material 100% reciclable, sin tratamiento químico y es un gran aislante térmico y acústico. La única pega en referencia su sostenibilidad con el medio ambiente es que durante su fabricación gasta bastante energía.

- De hormigón: estas casas prefabricadas se construyen a partir de conjuntos de bloques de hormigón que van ensamblados en el lugar en que va a ser edificada la vivienda. Se trata de uno de los tipos de casas prefabricadas más solicitado debido a la larga vida del material y las diversas opciones estéticas que ofrece. Aunque fabricar hormigón no es nada ecológico (emite un 6% de dióxido de carbono), su utilización garantiza una construcción resistente y longeva. Así mismo, el ahorro de energía es una realidad gracias a su capacidad aislante.

- De PVC: este derivado del plástico es muy resistente y ligero. Con él se consigue un resultado muy similar a las casas convencionales gracias al mecanismo de su construcción: se coloca en placas o planchas que se unen entre sí, dando forma a las paredes. El último paso es pintarlas y ¡ya está lista! El mantenimiento es mínimo y el PVC permite un buen aislamiento tanto del frío como del calor. En el terreno ecológico no es lo más idónea, pues aunque es altamente sostenible, la fabricación del PVC incurre en un gasto energético y emisiones de dióxido de carbono.

Las casas de PVC aíslan muy bien del frío y el calor
- De contenedores de carga: es una de las últimas tendencias en cuanto a construcción se refiere. Consiste en adaptar contenedores de carga como piezas modulares de una casa prefabricada. Una técnica económica a la cual se une la modernidad de sus diseños. Además de ser ligeros y resistentes, los contenedores de carga permiten que se les cubra con cualquier otro material, como yeso, escayola, madera, etc. Su sostenibilidad es total debido a que se derivan de otros materiales de desechos. Pero es preciso tener en cuenta cómo se van a revestir sus paredes: pinturas plásticas, aislamientos de poliestireno, madera sin FCS... En el caso de los dos primeros la contaminación y la toxicidad los hace muy peligrosos.

Y continuando con la clasificación de estas viviendas, aunque por motivos ajenos a su material, llegamos a las casas prefabricadas móviles. Se trata de pequeñas casas cuyas dimensiones oscilan entre los 16 m2 y los 80m2, y cuyas ruedas permiten cambiarla de ubicación con un transporte específico. La ligereza de las mismas permite su fabricación con diferentes materiales, y aunque usualmente son de PVC o lata cada vez son más frecuentes las construidas a base de madera.

Ventajas y desventajas de las casas prefabricadas

Para poder hacernos una idea completa de estos hogares es preciso valorar sus pros y sus contras.

Como aspectos positivos cabe señalar que:

- Su adquisición es mucho más económica que comprar un piso o una casa convencional.

Las casas prefabricadas son de construcción muy rápida
- Se edifican muy rápido, pues al estar las piezas ya fabricadas solo es necesario ensamblarlas y montarlas en el lugar elegido.

- Son más ecológicas, pues las piezas se construyen en una cadena de montaje donde se tienen muy en cuenta la cantidad de materiales utilizados, minimizando así los residuos y el gasto de energía. Además, los materiales suelen reciclables.

- La gama de materiales que pueden emplearse es enorme, por lo que se adapta a todos los gustos.

Pero no todo son ventajas, y entre los aspectos negativos que presentan los más llamativos son los explicados a continuación:

-La irrupción que están teniendo en el mercado de la construcción hace que se estén llevando a cabo nuevas técnicas y cuyos diseños sean cada vez más vanguardistas. Por ello, aunque se trata de una opción muy económica, sus precios comienzan a encarecerse debido a los accesorios y acabados empleados.

- A pesar de que las casas prefabricadas de acero, PVC o madera no requieren apenas de mantenimiento, las edificadas con otro tipo de materiales sí conllevan unos gastos como tratamientos para combatir la humedad o pintar cada cierto tiempo (cinco años generalmente).

- La orientación de una vivienda contribuye a lograr mayores niveles de eficiencia energética, pues orientando y repartiendo las ventanas de la manera adecuada se producirán menos gastos de luz y calefacción. Sin embargo, en el caso de las casas prefabricadas esta labor es más complicada.

Si se elige la orientación adecuada, con una casa prefabricada puede ahorrarse dinero en calefacción
- Al caracterizarse por la posibilidad de montarse y desmontarse, las casas prefabricadas no adquieren la categoría de inmueble, sino de bien mueble, por lo que conseguir un crédito para su financiación no es fácil. A pesar de ello hay algunas fórmulas para lograr una financiación, como que la casa cuente con un proyecto de vivienda, ejecución y licencia de obras, y, lo más importante, que se cambie esa condición de móvil y se ancle al suelo. Sin esta última condición será muy complicado optar a una alternativa de financiación que ofrecen algunos bancos, la llamada hipoteca de autopromotor o autoconstructor, que cubre hasta un 80% del terreno así como de la vivienda. En definitiva, como generalmente las casas prefabricadas se caracterizan por su condición móvil, la única financiación de fácil acceso es un préstamo personal, el cual presenta mayores tipos de interés y un menor plazo para su devolución.

Ahora que ya conoces los diferentes tipos de casas prefabricadas que existen el mercado así como sus ventajas y desventajas, valora si ésta puede ser la manera más idónea de construir tu hogar. Son muchos los tipos que se ofrecen en el mercado, por lo que escoge el que más se adecúe a tus circunstancias.

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