Menú
Estufas de pellets
Estufas de pellets
100% NATURAL

Estufas de pellets

Las estufas de pellets son una opción ecológica y económica de calentar tu hogar, pero hay que tener varias cosas en cuenta antes de instalar una en casa.

Ángela María de Toro Martín

El pellet es un tipo de biomasa, es decir, un combustible que procede directamente de la naturaleza. Su composición está formada por serrín y virutas prensadas, provenientes de residuos agrícolas, industriales y aserraderos que apenas general hollín ni cenizas. Además, las virutas son secadas, limpiadas y prensadas en matrices para formar los pellets. Mientras se produce este proceso, las virutas se aglutinan de forma natural por su propia lignina.

Los pellets de madera son piezas pequeñas que tienen forma cilíndricas y que poseen un gran poderío calorífico y de combustión. Su precio es muy económico en comparación con otros tipos de combustibles, es decir, el precio medio de un saco de pellets de 15 kilogramos comprado suelto es de unos 4 euros aproximadamente. Y es que el contenido energético de 2 kilogramos de pellets de madera equivale más o menos al de 1 litro de gasóleo de calefacción, por lo que el pellet es más económico en comparación del combustible.

Además, los pellets en formato granulado ocupan un espacio muy reducido y se pueden transportar fácilmente. Aun así, los pellets se venden en formatos diferentes como: sacos de 15 kg para estufas domésticas, o a granel o big bags para grandes consumos de calderas de biomasa.

El pellet es un tipo de biomasaEl pellet es un tipo de biomasa

Para conocer la potencia que necesitarás, tienes que saber que las estufas que se ponen en el hogar no necesitan grandes potencias, por lo que se suelen utilizar como complemento a otro sistema de calefacción o para calentar alguna habitación en concreto. Se podría decir que con 1kw es posible calefactar 10 metros cuadrados, por lo que para una estancia de 80 metros cuadrados necesitaríamos una estufa de 8kw. Sin embargo, para saber la potencia necesaria para calentar una vivienda es fundamental tener en cuenta otros aspectos como la validad del aislamiento que tenga el edificio o la zona climática en el que se encuentre localizado.

Cómo funcionan las estufas de pellets

Los pellets se introducen automáticamente desde el depósito a la estufa. La ventilación de la cámara de fuego se arranca cuando se queman los primeros pellets, pasando un chorro de aire por el cenicero con el objetivo de prender la llama. Estas estufas tienen varios sensores de calor que, cuando llega a detectar el fuego del cenicero, la estufa inicia la ventilación del intercambiador para sacar el calor de la estufa hacia el exterior.

La estufa, una vez se ha encendido, carga el cenicero con pellets y ventila la cámara como modo de funcionamiento normal. Hasta que otro sensor de calor perciba que se ha llegado a la temperatura deseada, la estufa no detendrá la combustión. Y es que la temperatura deseada se habrá indicado anteriormente ya sea a través de un mando, móvil o panel de control. Así, la estufa empezará otra vez a calentar cuando la temperatura esté por debajo de lo deseado.

Aunque la estufa calienta de forma radiante a través de la ventana de la cámara de combustión y del chasis, también calienta principalmente gracias a su ventilación regulable. De esta manera hace que pase aire frío a la máquina a través de una boca que hay situada en la parte trasera de la estufa. Después, pasa por el intercambiador y es expulsada de forma canalizada o por la parte frontal. Este aire jamás está en contacto con los gases de combustión de la estufa o con el fuego.

Los pellets se introducen automáticamente desde el depósito a la estufaLos pellets se introducen automáticamente desde el depósito a la estufa

Una vez que la estufa se ha apagado, el sinfín cesa de echar pellets al cenicero y se apaga la máquina. IMPORTANTE: Nunca olvides apagar las estufas de pellet a través de su panel de control o su mando a distancia y nunca quites la corriente antes de que esté parada.

Ventajas e inconvenientes

Entre las ventajas de tener una estufa de pellets, estaría que se utiliza combustible renovable en su totalidad, además del precio competitivo y bueno respecto a los combustibles fósiles. También que este tipo de biomasa es rico en poder calorífico, composición constante y homogeneidad, lo que permite conseguir rendimientos energéticos muy elevados. Por otro lado, la estufa de pellet desprende un calor radiante muy agradable además de calentar el aire de forma natural. Por último, el control se produce de manera electrónica, lo que proporciona una gran comodidad.

Sin embargo, algunos de sus inconvenientes sería que la inversión inicial es mayor que en otros tipos de estufas, como pueden ser las de leña. Además, requieren de consumo eléctrico para funcionar, por lo que será necesario contar con una toma de luz para que funcione la resistencia y demás componentes. También, las estufas de pellets hacen un ruido que puede resultar molesto para algunas personas y se usan para calentar zonas localizadas o como complemento, es decir, no son recomendables para espacios grandes. Por último, en localidades pequeñas o aisladas puede resultar complicado comprar pellets.

Tipos de estufas de pellets

A continuación, vamos a ver los distintos tipos estufas que encontramos en lo que se refiere a su funcionamiento, pues, además, hay numerosos tipos como de exterior, de rincón, redondas, insertables, murales, de pasillo, para asar, para cocinar... Pero con respecto al funcionamiento encontramos tres tipos principalmente:

Hay distinto tipos de estufas de pelletsHay distinto tipos de estufas de pellets
  • Estufas de aire forzado: Se trata de un sistema de encendido y apagado electrónico y programable en el que un ventilador expulsa hacia fuera el aire caliente que las paredes del cuerpo intercambian con la llama. Las hay a partir de 4kW y suelen tener diversas potencias de ventilador y de llama. Son apropiadas para espacios grandes como un salón o un local, es decir, que no tengan una gran distribución de habitaciones. Solo llevan una toma de corriente a 220 V y la salida de humos suele ser de 8 cm. Además, casi siempre cuentan con un sistema de seguridad por sobre-temperatura y apertura de puerta de la estufa. En función del modelo, se puede conectar un termostato ambiente o gracias a un mando a distancia. Se puede variar su potencia en función de la demanda hasta un 30%.
  • Termoestufas o hidroestufas de pellets: Se trata de aquellas pueden calentar agua y dirigirla hasta un circuito de suelo radiante o de radiadores. Además, permite reducir la factura energética porque se puede conectar con una cadena de gas o gasóleo en paralelo. Son como unas pequeñas calderas y solo algunas pueden superar los 25 kW. Al igual que las anteriores, cuentan con sistemas de seguridad, pero este tipo de estufas tienen más: sistemas de seguridad por sobre-temperatura, sobre-presión, bombas de circulación, vaso de expansión, sondas de temperatura, encendido electrónico y programador.

    En cuanto a la limpieza, se limpian igual que las de aire, aunque, al ser una máquina de agua, no todas tienen presostato para comprobar que la instalación tiene agua, por lo que es importante un sistema de llenado automático. Además, se necesita una válvula de elevación de retorno. Por otro lado, este tipo de estufas se conectan a cualquier red de radiadores, chapa, de aluminio o hierro fundido y la máquina hace el resto. Algunos modelos cuentan con interruptores para el cierre correcto de la puerta, laterales cerámicos que guardan el calor y sensores de presión interior. Las hidroestufas de pellets tienen una válvula de tres vías que mezcla parte del agua del retorno con el de impulsión, sacando la mezcla a 45/50ºC para impedir que el cuerpo de caldera se enfríe bruscamente al llegar agua de retorno fría, lo que derivaría en condensaciones y estrés térmico que puede llegar a hacer que se rompa en unos pocos años. Por último, estaría bien que el lugar donde se colocase este tipo de estufa fuese un sitio pequeño porque irradian un 30% de la potencia. Por el contrario, si se tratase de una gran estancia, harían falta radiadores.

  • La estufas de pellet son más ecológicas y económicas que otro tipo de calefacciónLa estufas de pellet son más ecológicas y económicas que otro tipo de calefacción

  • Estufas de pellets canalizables: Este tipo de estufas están diseñadas principalmente para repartir el aire caliente que produce la estufa de pellets a distintas estancias a través de diferentes conductos especiales. Funcionan igual que las anteriores pero, además de calentar la estancia en la que se encuentra, calienta también la habitación contigua a través de un ventilador extra que impulsa este aire caliente. Son perfectas para viviendas con varias habitaciones o plantas.

Instalación

Existe varios aspectos a tener en cuenta a la hora de instalar una estufa de pellets. Aun así, siempre será necesaria la ayuda de un instalador profesional de biomasa. Y es que hay que tener en cuenta, por ejemplo, la salida de humos, es decir, no existen estufas de pellets sin salida de humos. El sitio en el que se instale deberá tener una buena ventilación para que no se pare por falta de aire para la combustión. Además, según indica el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), la salida de humos de la estufa deberá ser el tejado. Lo suyo sería instalar la salida de humos con una T registrable, respetar el número de codos máximos permitidos por el fabricante y las medidas. La suma de tramos en horizontal no debe superar los 2 metros.

Otra cosa importante es elegir un buen lugar para instalar este tipo de estufa porque, además de una salida de humor, necesitará también un enchufe de al menos 220V. Es importante dejar entre uno y dos metros de espacio delante de la salida de aire caliente para que se pueda repartir el calor por toda la estancia sin ningún problema ni obstáculo y, por seguridad, hay que alejar la estufa de elementos inflamables.

Por último, es fundamental tener un buen mantenimiento. Los humos de una estufa con un cuidado apropiado serán limpios y no mancharán. Procura limpiar la estufa a menudo porque no te llevará más de 5 minutos y lo agradecerás. También, al menos una o dos veces por semana tendrás que estar pendiente de quitar las cenizas y limpiar el cristal. Sin embargo, a pesar de estas limpiezas rutinarias, un profesional tiene que hacer una revisión de la estufa cada dos años.

Artículos recomendados